Alimentación del Oso Polar

Alimentación del Oso Polar

Alimentación del Oso Polar

El oso polar es carnívoro. Esto quiere decir que su dieta no incluye otra cosa que no sean nutrientes provenientes de otros animales. De toda la familia de los osos, esta especie es la mayor consumidora de carne. Es la máxima depredadora de su hábitat, por lo que no tiene enemigos naturales a los que deba temer.

Su dieta se basa principalmente en focas anilladas (Pusa hispida), focas pías (Pagophilus groenlandicus) y focas barbudas (Erignathus barbatus). También se alimentan de cadáveres, mayormente de ballenas, que murieron por otras causas. Esto último representa un festín para los osos polares, pues significa que se proveerán de alimento durante varios días y no tendrán que preocuparse por cazar, aunque las disputas no se hacen esperar y cuando el macho dominante descubre el motivo por el cual todos están reunidos, acaparará la zona y no permitirá que otros individuos se acerquen a su comida.

Su dieta se basa principalmente en focas anilladas, focas pías y focas barbudas.

Sus hábitos alimenticios cambian conforme a la edad del animal. Cuando capturan focas, los jóvenes se concentran en el consumo de la carne para que les aporte proteínas y masa muscular, a diferencia de los adultos que buscan consumir toda la piel y la grasa para conservar el calor y tener mayores reservas de alimento que los sustentará en caso de que el número de presas sea muy escaso. También se proveen de la carne, pero la dejan en segundo lugar.

El peso y tamaño de un oso polar es variable, pero en promedio necesitan hasta dos kg de grasa cada día para poder mantenerse saludables y las focas son primordiales para su dieta, pues les proporcionan varios días de alimento rico en grasa, que se traduce a varios días de energía.

Hábitos alimenticios de los osos polares.

Oso polar cazando a una foca.

Las madres son las más ingeniosas a la hora de buscar alimento. Son capaces de arriesgar su propia vida con tal de alimentar a sus pequeños. Cuando la caza no ha sido exitosa, recurren a “robos” de carne que otros ejemplares han capturado y reservaron para horas más tarde.

Aunque no lo creas, son especies “limpias”, y con esto nos referimos a que no les gusta tener la suciedad de los cuerpos sin vida de sus víctimas alrededor de la boca y sobre las patas. Ellos se limpian la sangre y la grasa de su pelaje con ayuda del agua o la nieve.

Cuando la caza no ha sido exitosa, recurren a “robos” de carne.

Técnicas de caza

Sus técnicas de caza son sorprendentes. Una de ellas es por medio del acecho. Vigilan a su víctima desde una distancia considerable para luego acercarse poco a poco de una manera sigilosa. Cuando la presa pierde de vista a su depredador, es cuando debe permanecer alerta, ya que en cualquier momento puede aparecer sorpresivamente con sus colmillos en espera de sentir la carne fresca. Principalmente atacan a focas solitarias que permanecen en descanso sobre bloques de hielo.

Otra técnica muy utilizada para capturar focas es por medio de la espera. Esto llega a demorar una hora o más y necesitan tener mucha paciencia, pero ha demostrado ser un método efectivo gran parte de las veces. El oso polar se posiciona en alerta al lado de un agujero de respiración donde el pinnípedo saldrá a tomar aire. Debe estar muy pendiente, ya que si la foca se percata de su presencia y el depredador está distraído, la oportunidad se habrá ido, pero si tiene éxito, con ayuda de sus garras y colmillos, sacará a su víctima a tierra firme y con una mordida en su cráneo dará por terminado su objetivo.

Dificultades

Los osos polares que no lograron cruzar a tiempo a las regiones de hielo permanente y se quedaron en zonas cuyo hielo está completamente derretido por la llegada del verano, son obligados a alimentarse de algas, roedores o huevos de aves para subsistir. Esos pocos alimentos más su grasa corporal los mantendrá vivos durante algunas semanas, aunque esto no siempre es así. Comúnmente son los machos más grandes y fuertes los que logran sobrevivir, a diferencia de los más débiles o las hembras de menor tamaño que debido a la poca grasa y a la posible alimentación deficiente que tuvieron días antes, no pueden resistir mucho tiempo.

Algas, roedores o huevos de aves forman parte de su dieta cuando no encuentran más opciones.

A pesar de que son los máximos depredadores de su hábitat, los osos polares no siempre tiene éxito en la caza. Las focas son rápidas y muy resbaladizas; las morsas son peligrosas y difíciles para ellos, y otras especies no les aportan la proporción de nutrientes que requieren para cubrir sus necesidades. La gran cantidad de distancia que recorren nadando o caminando, los obliga a tener que encontrar un buen alimento que pueda compensar toda la energía perdida, porque de no ser así, su condición cada vez se verá más debilitada y eso les impedirá ser ágiles para las capturas.

La vida de un oso polar depende mucho de su habilidad para cazar. Los que tienen mejores estrategias de apresamiento son los que comúnmente están más sanos y más grandes, por lo que su posibilidad de completar su ciclo de vida se incrementa, al igual que sus oportunidades para ganar las batallas contra otros machos y ser elegidos por las hembras durante la temporada de reproducción.